Delia, primera presidenta del Club Gasteiz. 100% montañera

Delia, primera presidenta del Club Gasteiz. 100% montañera

 

Delia García | Presidenta del Montaña Gazteiz

«Queremos un club más participativo»

La primera mujer al frente de la entidad en medio siglo apuesta por ampliar las actividades y llegar a todas las edades

Delia García, (Vitoria-Gasteiz, 1963), psicóloga de profesión y amante de la naturaleza, desembarca en el Club de Montaña Gazteiz dispuesta a darle un impulso, con ganas de innovar e involucrar a los más de 3.000 socios de un colectivo con medio siglo de existencia. Con el apoyo de su renovada junta directiva, con más voces femeninas, quiere que la mujer deportista tenga un mayor protagonismo, además de hacer de la entidad un referente de la inclusión.

Se convierte en la primera mujer al frente del club. ¿Algo está cambiando?

– El 2 de mayo presentamos nuestra candidatura y ganamos por 167 votos a 110. Somos 3.200 socios y socias y la participación fue del 10%, que ya te digo que fue un éxito. La novedad de esta nueva junta directiva es que somos mayoría de mujeres con cinco vocales y cuatro hombres con una persona sorda, lo que también significa que queremos trabajar de manera inclusiva. Empezamos una nueva línea de trabajo con varios frentes.

Relevo generacional

«La edad media ha subido. Necesitamos más gente joven»

Hábleme de esos nuevos proyectos.

– Queremos hacer rutas de montaña de todos los deportes que abarcamos, de manera inclusiva y participativa, fomentando que todos y todas tengan presencia y puedan desarrollar actividad dentro de una gran variedad. Queremos diseñar rutas de diferentes niveles para que pueda participar cualquier persona, desde el más joven hasta el mayor de todos y que se adapte a sus condiciones. Uno de los nuevos proyectos consistirá en crear actividades para personas con diferentes discapacidades. Para ello queremos contar con el apoyo de asociaciones de la provincia y otros clubes o entidades como la ONCE

o Arabako Gorrak. Nuestra intención es que el Club de Montaña Gazteiz se convierta en una entidad inclusiva y más participativa donde todo el mundo tenga cabida. Necesitamos un trabajo en red y ahí es imprescindible el apoyo institucional.

¿Qué sello quiere que lleve su presidencia?

– Llevo en el club desde 1991 y lo conozco muy bien. Me gustaría que hubiese participación de todas las personas asociadas, sea cual sea su condición. Queremos que haya una amplia oferta de actividad para que la aproveche todo el mundo y nos gustaría que se renovara la parte de la gestión con el relevo de gente más joven que traiga ideas nuevas.

¿Siente que necesitan un relevo generacional?

– La edad media de los y las asociadas ha subido mucho. Necesitamos que la gente joven se active y se anime a asumir cargos de gestión. Queremos trabajar también en la modernización del club y de sus canales de comunicación, como la web, y tener más presencia en las redes sociales donde la gente joven se mueve mucho.

Protagonismo de la mujer

«Queremos disfrutar de la montaña y conciliarlo con la vida familiar»

Por tradición, ¿cuáles son los pilares sobre los que se sustenta la actividad del Gazteiz?

– Las salidas semanales y extraordinarias ofrecidas en fechas vacacionales o puente. Tenemos grupos de bicicleta de montaña, carreras de montaña, esquí de pista y de montaña. También celebramos unas jornadas audiovisuales en noviembre. Este año, nos hemos centrado en los actos de conmemoracióndel 50 aniversario.

Hay eventos que luego pueden ir surgiendo dentro del calendario anual. También hemos tenido jornadas micológicas y concursos de fotografía.

¿Las mujeres montañeras han tomado impulso para dar un paso al frente?

– Estamos con muchas ganas de trabajar para todos y todas. Queremos estar, tener presencia y más visibilidad. Es un sobreesfuerzo porque en muchos casos hay mujeres que vienen a las reuniones con sus bebés. No queremos perder la oportunidad de disfrutar de todo lo que nos aporta la montaña, a pesar de nuestra conciliación familiar.

Entrevista publicada en https://www.elcorreo.com/deporte-femenino-alava/otros-deportes/queremos-club-participativo-20220610221604-nt.html

Montañeras y amigas, toda una vida. Las montañeras de Elgoibar. 100 % montañeras.

Montañeras y amigas, toda una vida. Las montañeras de Elgoibar. 100 % montañeras.

Son mujeres que a lo largo de 30 años han mantenido su amistad y compartido la montaña con momentos intensos: el cansancio, elegir caminos, mal tiempo, no cumplir los objetivos prefijados, la lesión de una compañera, un error inesperado…si la cuerda se tensa demasiado se deshacen esos hilos de unión. Pero estas montañeras han conseguido “las bodas de plata” en la montaña. Quizá porque las amigas se valoran sobre todo cuando faltan, y eso significa: cariño y simpatías, algún contratiempo y diferentes opiniones que a veces puede guillotinar ese lazo de unión.

De esto saben mucho Arrate, Gloria, Izaskun, M Jose, Mª Tere, Mertxe, Marialui, Paula, Pilar, Lourdes, María, Mariaje, Rosa, Aintzane, Arantza, Begoña… Sus edades van de 58 a 80 años. Ya han criado a sus hijos, han pasado las fases de la luna de la mujer y ahora son más chamanas que doncellas. Les une lo que les gusta: la montaña.

Empezaron 5 amigas en los años 90, conocidas de otras familias y pertenecientes al Club Morkaiko de Elgoibar (Gipuzkoa). Iban en coches, un pequeño bus, 1 salida a la semana y los fines de semana dormían en refugio. Cuantos más años, más travesías, más intensidad, más liberadas y más tiempo libre para disfrutarlo.

Zermatt, Marruecos, Kilimanjaro, Pirineos, Picos de Europa, Mulacen…y un sin fín de fisioterapia, controlando los desniveles y preparando la memoria muscular par las salidas fuertes. Salen todas las semanas aunque llueva, y si eso, hacen otro plan. Izaskun prepara la logísticas, las travesías y los refugios, el kilometraje, Arrate  y Marijo las cuentas y Pili el viaje. Este verano han hecho los glaciares de los pirineos.

El grupo se llama Txitxibilaldiak como recuerdo al caserío de una compañera que murió: Lourdes Zubiaurre “Txitxi”

Tienen su propia web:  http://txitxibilaldia.blogspot.com/

Txitxibilaldia. Mujeres al otro lado de la montaña.

Esther Merino

Elena, años de evolución como escaladora y montañera. 100%montañera.

Elena, años de evolución como escaladora y montañera. 100%montañera.

Elena tiene 54 años, vive en Vitoria-Gasteiz. Se inició en la escalada con 19 años tras hacer un curso con el Club Mirandés de montaña. Su cuerpo se transformó y cambió rutinas de la vida diaria.

La edad la ha ayudado a mejorar con los años: más segura, más serena, sosegada y disfrutando al máximo. La decisión de “hacer una vía de primera” “abrir vías” le da mucha satisfacción personal.

También se ha aficionado a la fotografía y a hacer cuadernos de viaje, unos diarios con fotografías.

En verano trabajaba de Monitora de tiempo libre en campamentos con chavales de 14 a 16 años y se encargaba de actividades deportivas: les enseñaba a ponerse el arnés, asegurarse, tirolinas, inicio de la escalada y montaña, supervivencia, hacer fuego o buscar comida.

Con su pareja también hacía escalada en el rocódromo y escalada deportiva en vías clásicas.

Escalar el Naranjo de Bulnes y otras vías en Picos de Europa y Pirineos: Midi D´Osseau, Foratata, Tobazo, Peña Predicadera, Peña Rueba…

Por aquí cerca en Egino, el Espolón de Ziordia.

Al nacer su hija hizo un parón para la crianza y vida familiar. Después de 10 años retomó la escalada.

Elena nos cuenta sus sensaciones:

“Recuerdo especialmente la Via “Tierra de nadie” en Los Mallos de Agüero porque fue la primera en Pirineos, la abri entera y después de una lesión.

Tuve una semana de vacaciones yo sola y me fui sola con guía a hacer la sureste clásica a Midi, el Puro en Riglos, la Vía Galletas y la Foratata, fue una pasada…”

Mujeres que escalan juntas, colaboración, complicidad, confianza y amistad en la escalada.

Dando todo lo que pueden y a la vez…competitivas…!!

Bea y Elena son amigas, escalan juntas.

– Bea, ¿qué ves en Elena? 

-“Experiencia, superación, motivación. Es sencilla, humilde y muy sincera. Si piensa algo que tiene que decirte lo suelta y se queda tan ancha… Te caiga como te caiga…

Y en cordada escalando. Aunque piense que algo está fuera de su alcance  con la motivación adecuada lo intenta. Pero tampoco es purista, si se necesita hacer trampas para salir del lío… Se hacen y punto. Y metemos hierro pero salimos…!”

“Es la única junto a mi marido que ha accedido sin poner peros a asegurarme mientras estaba embarazada” tenemos confianza.

Otra de sus frases favoritas, cuando llegamos a una vía y me dice “venga Bea, esta abres tú que es fácil y bonita!” y se ríe entre dientes… Es que es peleona como ella sola, te está diciendo (ábremela que quiero subirla…) 

Y cuando la escalas tu mente piensa… (que hija de p…) y cuando la sacas piensas (gracias Elena)

A veces me da la sensación de que nos lo tomamos tan a pecho y parece que estuviéramos compitiendo la una con la otra… Y yo más…!

Mujeres con autonomía 

“También me gusta el hecho de que seamos independientes, ella tiene su equipación completa y yo la mía. Cuando quedamos para roca nos combinamos, si yo llevo cuerda ella pone las cintas y exprés…Los hierros. Y viceversa. El peso lo subimos compartido”.

“El día que fuimos al Baio llevaba en la mochila un mapa topográfico de la zona y una brújula. Esto no me había sucedido nunca con una mujer, siempre era yo la rara que se estudia las rutas y los alrededores al milímetro y va con su mapa de papel…”

Escalamos juntas si. Entrenamos sobre todo en Rokodromo y en roka. En modalidad deportiva y bloke. Más la primera que la segunda, aunque nunca nos hemos animado a formar cordada de largos juntas en alpina.

 Esther Merino

Bea: escaladora y madre. 100% montañera

Bea: escaladora y madre. 100% montañera

Bea tiene 34 años, es de Vitoria-Gasteiz Aprendió desde niña con su padre a moverse en la montaña y también le inició en la espeleología. Con 16 años y un grupo de amigos empezaron a escalar. Cuando conoció a su pareja le animó a subir montañas y posterior le inició también en la escalada para disfrutarla juntos.

Al quedarse embarazada de su primer hijo, hace 7 años tuvo que restringir la actividad por prescripción médica. Inició a su hijo con dos años y medio a escalar en roca. Hasta los 6 años no permiten a los niños hacer rocódromo. Todos están federados.

En el segundo embarazo hasta el 3º mes de embarazo no supo que lo estaba: sentía menos energía, le aumentaba la frecuencia cardíaca en los esfuerzos, sudaba más y tenía menos fuerza en el core. En cuanto lo supo siguió escalando y subiendo montañas pero más suave hasta el 5º mes, con menos desniveles y exigencia y 8-10 km de ruta. Elegía destinos con poblaciones cercanas y cobertura para tenerlo todo controlado, nunca se sabe…siempre bajo supervisión médica. “Esas sensaciones las tiene cada mujer de su cuerpo, hasta aquí sí o no”, dice Bea. Con 8 meses ya no escalaba pero acompañaba a su hijo y marido para asegurar.

Para hacer escalada hay unos arnés específicos de embarazadas “arnés integral sin cinta ventral”, pero es caro y se le da poco uso. Ella me comenta que no es frecuente ver a embarazadas en el monte o escalando y “la gente te mira raro”, pero las mujeres que están acostumbradas les parece normal y bajo control del ginecólogo: analíticas, peso, tensión arterial, glucosa, si no hay un riesgo o contraindicación…

Desde que el niño tenía 1 año le han porteado para seguir su actividad deportiva, monte y escalada. 

Hace 4 meses que ha vuelto a ser madre aunque hacer esfuerzos deportivos hasta los seis meses no le recomiendan para  evitar prolapsos o hemorragias internas, prohibido deportes de impacto como correr o carga muscular en la zona abdominal ni planchas ni abdominales, puede hacer piscina y ejercicios de fortalecimiento de suelo pélvico o andar.

 Así que Bea y su familia se están adaptando a esta nueva situación, hacen recorridos más cortos y menos desnivel, y van con todo el material, hamaka para que descanse el pequeño, pañales, comida y el mayor pueda entrenarse junto con sus padres.

Esther Merino